El baúl de los recuerdos

El próximo lunes vendrán a instalarnos el cable y podré tener acceso a más de 100 canales de televisión. Hasta entonces, sin embargo, tendré que conformarme con la única cadena que logramos sintonizar: ION TV, cuya programación la componen series tan actuales como Granxeiro último modelo, Diagnóstico Asesinato o Los Ángeles de Charlie. También Los Problemas Crecen, una de las series más recordadas por mi generación, especialmente por las chicas, y todo gracias al personaje de Mike Seaver, un rebelde y encantador rompecorazones interpretado por el actor Kirk Cameron.

Voy a ser sincera, mi reencuentro con los Seaver ha sido una experiencia poco gratificante. Su forma de vestir y sus peinados ya no son cool, sus voces me resultan extrañas y además me parecen ñoños y cargados de moralina. Por si esto fuera poco, y cegada por la curiosidad, decidí averiguar qué fue de aquel jovencito picarón que nos enamoraba a todas; así que tecleé en Google “Kirk Cameron” y descubrí su web oficial, donde pude leer la siguiente frase: “Mi mujer Chelsea (su novia Kate en la serie) y mis seis hijos son un recordatorio constante de que Dios me ha dado mucho más de lo que merezco”. Fue justo en este momento cuando me di cuenta de que jamás debería haberme interesado por cómo creció nuestro Mike, pero ya era demasiado tarde. Os resumo: Kirk se ha convertido en un devoto y fervoroso cristiano que se dedica a predicar en escuelas, iglesias y reuniones varias. Además de participar en películas de temática religiosa (Left Behind) es productor y copresentador de un programa educativo cristiano que bajo el título de The Way of The Master se emite por televisión y radio en unos 100 países. En él, Cameron y su colega, enseñan a creyentes cómo deben compartir su fe para convertir a otras personas. Y no se cortan un pelo, con cámara y micro en mano, salen a las calles a hacer demostraciones en vivo. En fin, que después de esto y de haber visto a Chema, el panadero de Barrio Sésamo, en la Gala del 50 aniversario de TVE, se han enturbiado unos cuantos recuerdos entrañables de mi infancia.


About this entry