About a boy


Los atentados del 11 de Septiembre contra el World Trade Centre se han convertido en el suceso más impactante en la historia del mundo actual, sobre todo, para los norteamericanos. Cuando uno llega a este país en poco tiempo se da cuenta de que el 9/11 forma parte de la agenda mediática a diario.
Noticias, documentales y reportajes alimentan una audencia que no quiere olvidar y que sigue buscando respuestas. La liberal Ann Arbor tiene por supuesto su propio capítulo del movimiento 9/11 Truth, una organización crítica con la actuación del gobierno Bush. Hace unos días este grupo organizó una serie de conferencias y yo decidí ir a la de William Rodríguez, conserje del WTC considerado uno de los “héroes” del 9/11, ya que tenía en su poder la única llave maestra utilizada ese día para acceder a las escaleras de la Torre Norte. Permaneció allí abriendo las puertas a los bomberos y contribuyendo así a salvar decenas de vidas. Durante su conferencia defendió la teoría de la conspiración que implica directamente al gobierno estadounidense en los atentados. Entre otros argumentos, el de que segundos antes de que se estrellase el primer avión contra la Torre Norte, se produjo una masiva explosión en los sótanos del edificio.

Entre la audiencia, típica USA apludiendo y vitoreando continuamente, captó mi atención el niño sentado dos filas delante de mí. Durante casi dos horas aguantó estoicamente las consecuencias de ser “hijo de progre”. Mientras sus compañeros de clase probablemente estaban divirtiéndose en algún parque, cine o centro comercial, él pasaba una jornada con su padre en “la maravillosa aventura de descubrir lo que en realidad pasó el 9/11″. Su cara de sufrimiento me recordó en cierto modo a Marcus, el protagonista del libro de Nick Hornby About a boy, un freak de doce años marcado por la educación de una madre depresiva, excéntrica y hippy.


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