Camarera, por favor

Basta con ir a un par de bares y cuatro restaurantes para darte cuenta de que los camareros en Estados Unidos son bastante diferentes a los de España. Para empezar, te sonreirán y mostrarán interés en cómo ha ido tu dÃa, se acercarán a tu mesa en múltiples ocasiones para comprobar si te gusta lo que estás consumiendo ó si necesitas algo más. Y si dado el caso, les pidieses que bailasen una jota aragonesa, seguro que harÃan el esfuerzo y lo intentarÃan. Este comportamiento viene determinado seguramente por el hecho de que sus sueldos son muy bajos, según me han dicho son inferiores al salario mÃnimo, por lo que dependen de las propinas para “sobrevivir”. Es por eso que el dejar una propina de entre un 15 y un 20 % del total, es prácticamente una norma en este paÃs.
En España, claro, los camareros no se matan por conseguir 50 céntimos de propina (si hay suerte) y lo normal es que pasen de ti y no te dediquen ni una sola sonrisa. Ya sé que no todos son asÃ, pero sinceramente y como dirÃa nuestro amigo andaluz: “Estoy deseando llegar a Graná y pedirle una caña a la tÃpica “mala follá” que no te hace ni caso”.
Yo también echo de menos al camarero que casi no sonrÃe, que no me pregunta qué tal estoy ni si me gusta la comida ó si quiero otra Coca-Cola un mÃnimo de tres veces, que evita mirarme y si quiero que se acerque a mi mesa tengo que llamarlo cuatro veces y hacer todo tipo de señales para conseguir que me traiga la cuenta. Cuando esté de vuelta en casa, seguro que echo de menos cierta simpatÃa, pero ahora mismo es insufrible tener que aguantar tanta “amabilidad”.
About this entry
You’re currently reading “Camarera, por favor,” an entry on Miss inercia
- Published:
- 06.13.07 / 7am
- Category:
- Estados Unidos, Comida
2 Comments
Jump to comment form | comments rss [?] | trackback uri [?]