Ohio

Julia, Carmen y yo decidimos tirar millas y visitar Ohio, donde reside la comunidad Amish más numerosa de Estados Unidos. Ohio es uno de esos estados típicos del Medio Oeste americano, donde la vida pasa sin sobresaltos en medio de campos y graneros. Un lugar que tiene como lema oficial “con Dios todas las cosas son posibles” y donde uno imaginaría la vida de personajes como Alvin Straight (Una historia verdadera de David Lynch) o Rose Nylund (Las chicas de oro). Y aunque Ohio sea sinónimo de aburrimiento y motivo de huída para muchos estadounideses, lo cierto es que ha jugado siempre un papel importante en las elecciones generales y de hecho fue el estado que decidió el resultado final de las presidenciales de 2004 que ganó George W. Bush.
Y ahí, en medio de Ohio, las tres gallegas. La primera parada del viaje fue un restaurante familiar americano en la carretera: Mellor’s. Fue poner un pie dentro y entrar de lleno en una película (para Julia sin duda, en Tomates Verdes Fritos). Allí estaban los viejos con gorra y vaqueros de peto y las camareras con pelo exagerado y cafetera en mano, tan sólo echamos de menos que no entrase en el local el sheriff del condado.
No eran más que personas con vidas normales, probablemente plagadas de hastío y rutinas, pero frente a ellas, nosotras (que probablemente hemos visto demasiadas películas) las observábamos con asombro y sonrisa permanente. Disfrutamos de una comida casera y barata y dijimos adiós para volver a la carretera y llevar a cabo la operación denominada “A la caza del Amish”… To be continued.


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